Con el reciente lanzamiento de su tablet iPad, Apple intenta que esta vez tenga éxito un concepto ya fracasado cuando era Microsoft quien lo impulsaba. Y, como ocurre cuando se intenta ir contra la corriente, no todos ven auspicioso el futuro de este aparato presentado como “revolucionario”. Pero sin teclado, unidad de DVD o ninguno de los puertos usuales (USB, Ethernet, etc.) el dispositivo no llega a ser una laptop. Sin cámara, sin plan de llamadas, tampoco es un teléfono. Y, por cierto, no cabe en los bolsillos tradicionales.
Apple presentó, tras meses de rumores, un esperado equipo bautizado como iPad. Ahora, le toca lidiar con las reacciones. Hay para todos los gustos, desde quienes creen que ha vuelto a revolucionar la industria, pasando por quienes se muestran escépticos sobre el impacto, hasta aquellos que se confiesan decepcionados.
El iPad, que llegará al mercado en marzo con precios entre 499 y 829 dólares, es un dispositivo con una pantalla táctil color de 9,7 pulgadas que permite navegar por la red, utilizar el correo electrónico, ver videos y fotos, escuchar música, jugar y leer libros, periódicos y revistas. Está basado en el sistema operativo del iPhone y ofrece la opción, en algunos modelos, de conectividad 3G además de Wifi.
La gran pregunta es ésta: si uno ya tiene un iPhone y una MacBook, ¿para qué necesita un iPad? Es decir, si está pensando en comprar una computadora… ¿compraría una netbook, una Macbook, un equipo con Windows 7 o un iPad?
Algunos mencionan que no soporta el formato flash de Adobe, lo que significa que dará problemas para ver videos en ciertas páginas. Tampoco soporta el formato widescreen. Además, no tiene ranuras para tarjetas de memoria, ni salida de video HD. Otros extrañan la cámara y también subrayan que no podrá sustituir a los miniportátiles si el usuario tiene que trabajar asiduamente con aplicaciones, como las de ofimática, que requieren un uso intensivo del teclado, debido a las limitaciones del teclado virtual. Aunque, para estos casos, Apple venderá un teclado físico adicional. Dicho teclado costará 69 dólares, y funciona bien.
Pero cuando se le añaden muchos accesorios, un dispositivo comienza a perder elegancia, la portabilidad disminuye y el precio se incrementa. Hagamos cuentas: un iPad de 64 GB y conectividad 3G cuesta 829 dólares, más un teclado de 69 dólares, son unos 900 dólares: más de lo que cuesta una nueva MacBook para estudiantes (todos precios en Estados Unidos. En otros países puede ser bastante más caro y además compite con marcas locales de portátiles mucho más baratas). Además, cuando se desee conectar algo al iPad, como una cámara digital, se requerirá un adaptador. Hará falta uno en realidaad para conectar cualquier gadget con puerto USB.
Otro problema del iPad es que no es multitarea. Implica, por ejemplo, que no permite escuchar música mientras se escribe un documento, o tener una aplicación para Twitter abierta al mismo tiempo mientras se navega por Internet, ni el messenger abierto al mismo tiempo que el correo electrónico.
Opiniones diversas
El blogger y profesor del Instituto de Empresa español Enrique Dans opina que “algunas de las críticas son idénticas que las que se dijeron en los lanzamientos de iPod y iPhone”. Dans está convencido de que su diseño, su enfoque mixto ocio/negocio y la plataforma para contenidos que ofrece atraerá a un nuevo segmento de usuarios. “El iPad significará para ese concepto de tablet la misma revolución que el iPod marcó para el reproductor MP3 o el iPhone para el teléfono móvil”, dice.
Pero no todos lo ven así de claro. Antonio Ortiz, del blog tecnológico Error 500, considera que el iPad lo tiene complicado para cosechar decisiones de compra. “No me convence ni por utilidad práctica (ya hago todo lo que hace y no sustituye a ninguno de los aparatos con los que lo hago) ni por capricho, es demasiado caro”, opina.
A la hora de destacar aciertos, muchos coinciden en destacar el diseño y la buena experiencia de usuario en el manejo, algo habitual en productos Apple. Su gran pantalla, unido a sus ajustadas medidas (680 gramos y 12 mm de espesor), lo convierten en un dispositivo idóneo para navegar por Internet y consumir ocio digital con una batería que, según promete la compañía, podrá durar hasta 10 horas. Álvaro Ibánez, experto en tecnología del blog Microsiervos, destaca la ventaja de poder utilizar las 140.000 aplicaciones ya existentes para el iPhone. Seguidor del mundo Apple desde sus tiempos como director de la revista especializada Macworld, Ibañez asegura que “la única decepción ha sido que no he visto que lo posicionaran más hacia el terreno del libro electrónico, aunque incluya esa función con los iBooks. Al hacer muchas más cosas, lo plantean más como híbrido entre teléfono y ordenador”, apunta.
Respecto a su capacidad para competir con los libros electrónicos, con el Kindle de Amazon a la cabeza, hay división de opiniones. Algunos creen que su software ofrece una buena experiencia lectora, con la ventaja de que se pueden pasar las páginas rápidamente frente a la lenta velocidad de refresco de los e-readers. Otros aseguran que su pantalla retroalimentada está lejos de igualar lo que se ha conseguido con la tinta electrónica.
Rafael Achaerandio, analista de IDC, cree que, aún así, el iPad mejora mucho la pantalla y los problemas de brillos y excesos de luz incómodos en otros dispositivos.”Emerge una nueva categoría de plataforma para videojuegos.Si el iPhone ya capturó la atención de gigantes como EA, el iPad pone a disposición de los desarrolladores una plataforma más interesante que el iPhone, aunque no es tan potente como una videoconsola portátil. Desde IDC creemos que éste va a ser uno de los puntales del iPad”, dice. Esta consultora estima que se venderán al menos 4 millones de iPads, un 50% en EEUU. “Tal y cómo sucedió con el iPhone, seguirá una estrategia de introducción en el mercado muy similar, apoyándose en su canal y con fuerte impulso de la comunidad de desarrolo de aplicaciones, crítica para su éxito”, concluye.
“No apostaría contra el producto” señala Gene Munster, analista de Piper Jaffray; pero cuando se le pregunta sobre las unidades que venderá Apple este año, Munster -cuyas estimaciones suelen ser alcistas- pone el límite en 3.5 millones de iPads, algo menos que lo augurado por IDC.
No obstante, tres y medio millones de dispositivos, a precios entre 499 y 829 dólares, no es una cifra irrelevante. Pero si se la compara con los 3.36 millones de Macs, 8.7 millones de iPhones y 20.1 millones de iPods vendidos por Apple en el último trimestre, la cosa cambia.
Munster cree que el iPad no compite realmente con la MacBook, sino con el iPod touch. En su estimación de ventas para el 2010, proyecta que por cada 2.7 millones de iPads vendidas, Apple dejará de vender 1.8 millones de iPods.
Por su parte, Microsoft ha criticado el iPad diciendo que es un dispositivo cerrado. “Es un mundo de humor ver cómo Microsoft es mucho más abierto que Apple”, dijo Brandon Watson, Director de Productos de la Plataforma de Desarrolladores de Microsoft, a la publicación Technologizer. Según Watson, los desarrolladores pueden utilizar la plataforma de Microsoft para construir “lo que quieran” y apunta a un “amplio abanico” de los dispositivos que utilizan el mismo conjunto de opciones. Además, señaló que muchos desarrolladores de aplicaciones para el iPhone todavía no han obtenido un beneficio. “El desarrollo de aplicaciones para el iPhone e iPad es caro porque el sistema operativo utiliza el lenguaje Objective C en lugar del más penetrante Microsoft .NET de Microsoft. [...] Y el control de Apple sobre la plataforma se ha distanciado de algunas personas que hacen software para sus productos”, afirmó.
Sin embargo, David Worthington, de Technologizer, opinó que las críticas de Microsoft sobre el iPad perdieron el objetivo por completo. “Lo que Apple ha previsto con el iPad no es un PC tradicional, sino más un aparato. No juegues con tu televisión, enciéndelo y consume servicios. [...] Las aplicaciones del iPad son como servicios. Y a pesar de lo que dice Watson que los desarrolladores para el iPhone no hacen dinero, algunos lo están haciendo excepcionalmente bien. Si el precio del iPad se reduce aún más, Apple tiene un ganador”.